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Deporte y salud visual

PREVENCIÓN

La práctica deportiva es recomendable para mejorar la salud visual, pero siempre con la protección adecuada

> Las revisiones son fundamentales para evitar riesgos, ya que una cuarta parte de las lesiones oculares se producen en el ámbito deportivo, y el porcentaje es aún mayor en niños y adolescentes

> El usuario debe llevar gafas especiales con sujeción y material irrompible para deportes de contacto y lentes protectoras para las actividades en el agua y la exposición a los rayos ultravioletas  

 

Comunicación COOCYL, 31 de mayo de 2018. ­La llegada del buen tiempo es sinónimo de un aumento de las actividades al aire libre y, de forma especial, de numerosas prácticas deportivas asociadas al sol, al agua o a la naturaleza. En este contexto, el Colegio de Ópticos Optometristas de Castilla y León (COOCYL) recomienda aprovechar los grandes beneficios que aportan a la salud visual, pero sin perder de vista los riesgos que conllevan si no existe una adecuada protección

No en vano, la cuarta parte de las lesiones oculares se produce en el ámbito deportivo, y el porcentaje es aún mayor en niños y adolescentes. "Junto a una dieta equilibrada y a unos buenos hábitos de vida, el ejercicio físico redunda en beneficio de nuestra salud, también la visual. La retina, un tejido altamente vascularizado, suele padecer de una forma directa, y muchas veces grave, la descompensación de nuestro estado general de salud", aclara en este sentido la secretaria general del COOCYL, Ana Belén Cisneros.

Pero, además, en una sociedad cada vez más miopizada, debido al sedentarismo y al peso creciente de la visión cercana frente a todo tipo de pantallas, "la práctica deportiva y las actividades al aire libre nos brindan la oportunidad de romper esta dinámica, que provoca procesos como sequedad o estrés visual", añade Cisneros. Dejar que nuestros ojos fijen la mirada en distancias largas y permitir que ejerciten habilidades como la visión dinámica o la periférica pueden contribuir a mantener nuestra salud visual en buena forma.

Sin embargo, es "muy importante" que las personas que practican ejercicio físico de forma regular realicen controles para conocer su estado visual, "ya que la mayoría de los deportes requieren de un mayor grado de atención y de una respuesta rápida, precisa y eficaz a tales estímulos, aunque muchas veces no le damos la importancia que se merece", insiste la secretaria general del COOCYL. 

Riesgos para los ojos

De hecho, la práctica deportiva entraña ciertos riesgos para los ojos y la visión y, al mismo tiempo, una mala salud visual puede amenazar la integridad propia y ajena con lesiones oculares en la órbita, los párpados, el segmento anterior (córnea y cristalino) e incluso el posterior (la retina). 

Las contusiones son muy habituales en juegos con pelota, por ejemplo en el golf o el squash, así como en los deportes de contacto (boxeo y artes marciales) y el rugby. En estos casos, "la mejor medida preventiva es utilizar gafas deportivas especiales, con materiales ligeros e irrompibles", señala Cisneros.

Respecto a la exposición prolongada a las radiaciones ultravioletas en la práctica de algunos deportes, como el alpinismo o la vela, se pueden producir lesiones de distinta índole, desde procesos como queratitis o conjuntivitis, hasta lesiones de retina. La experta asegura que es fundamental "utilizar siempre gafas de sol con los filtros adecuados y con protección lateral".

El contacto con agentes químicos, fundamentalmente por el cloro de las piscinas en natación, waterpolo o sincronizada, puede provocar queratitis o conjuntivitis. Para evitarlo, hay que recurrir a gafas especiales, que pueden incorporar graduación si se precisa, y evitar el uso de lentes de contacto, una medida que también debe aplicarse en actividades en el mar, en ríos o en lagos. Mientras, la introducción de arenilla y cuerpos extraños en el ojo, habitual en ciclismo, vela, atletismo y deportes extremos que se practican al aire libre, puede provocar irritaciones, erosiones corneales o conjuntivales, que son evitables con el uso de gafas protectoras.

Con todo, Ana Belén Cisneros añade que para las prácticas al aire libre "es aconsejable utilizar gafas protectoras, mientras que en las que se realizan en pabellones cerrados con aire acondicionado el uso de lágrimas artificiales es una buena medida para mantener una adecuada hidratación y lubricación de la superficie del ojo".

¿Qué tipo de lentes son las más adecuadas?

"Si no corres con zapatos, tampoco deberías correr con gafas tradicionales", asegura Ana Belén Cisneros y aclara, además, que el nivel de defecto refractivo con el que se pueden realizar deportes sin usar gafas graduadas o lentes de contacto para evitar cualquier riesgo es de hasta 0,75 (+/-) dioptrías.

Si es mayor, todos los deportistas deberían usar gafas deportivas graduadas, "que llevan silicona en tres puntos de apoyo, tienen mayor curvatura para proporcionar un campo visual total y cristales anti-impacto contra las caídas frente a las gafas estándar, que no son curvadas y disponen de poca sujeción ", explica la secretaria general.

Aunque, en la mayoría de los casos, "a la hora de practicar un deporte es más cómodo el uso de lentillas", que además permiten el uso adicional de gafas protectoras, de natación o solares, sin necesidad de tener que graduarlas. Para personas a partir de 40 años que padecen presbicia, la experta óptica-optometrista recomienda las lentes de contacto multifocales, que proporcionan una buena visión de lejos y de cerca.

Otra solución es usar lentillas de ortoqueratología mientras se duerme para no tener que utilizar ningún método de corrección durante el día.

En resumen, si hablamos de salud visual y deportes, el COOCYL destaca cinco claves fundamentales a tener en cuenta:

1. Practicar deporte es beneficioso para la salud, también a nivel visual.

2. Una buena visión es un factor determinante en la práctica deportiva.

3. Una cuarta parte de las lesiones oculares se produce en el ámbito deportivo, y el porcentaje es aún mayor en niños y adolescentes.

4. La mayoría de los accidentes podrían evitarse con un buen estado físico y visual y un material y equipamiento adecuados, que deben incluir protección ocular.

5. Realizar revisiones periódicas minimiza riesgos y puede aumentar nuestro rendimiento deportivo.